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El sueño de los delfines

Hoy en día, el único planeta con vida conocida es la Tierra. Que sepamos, este es el único lugar donde la vida ha ensayado sus leyes, donde la evolución ha dado lugar a especies tan extrañas como nosotros, capaces de hacerse preguntas acerca del universo en el que vivimos, o a especies con capacidad para vivir en desiertos o en océanos a grandes profundidades. Toda esa diversidad se debe a la evolución de las especies de acuerdo a las distintas capacidades de cada una de ellas para adaptarse al medio ambiente y sobrevivir frente a sus rivales y los cambios que se producen en la naturaleza.

CVSO30: El Sistema Solar más extremo

Hasta 1995 sólo teníamos conocimiento de la existencia de un sistema solar en todo el universo: el nuestro. El descubrimiento ese mismo año de 51Pegasi b, el primer exoplaneta, fue el inicio de una era de descubrimientos apasionantes en el mundo de la astronomía planetaria. Con el paso del tiempo hemos ido mejorando nuestra tecnología, los métodos de búsqueda y los aparatos con los que buscamos. Hemos pasado de encontrar sólo exoplanetas tipo Júpiter pegados a su estrella “Hot Júpiters” o Júpiters Calientes a encontrar exoplanetas tipo tierra y, con el tiempo, seremos capaces de encontrar exoplanetas con satélites.

Thomas Andrews y la magia de los gases líquidos

Elementos químicos, temperatura, presión… son los juguetes de los químicos. Cuando juntamos en la misma habitación (normalmente un laboratorio) a sustancias químicas con químicos que tienen la posibilidad de jugar con temperaturas y presiones, ocurren cosas muy interesantes. Tanto, que algunas de ellas tienen aplicaciones en nuestro día a día que ni podíamos imaginar. En este caso, los juguetes eran los llamados “gases permanentes”: oxígeno, nitrógeno e hidrógeno. Había más de estos gases permanentes, pero estos son los más representativos. Y el que jugaba era el físico-químico irlandés Thomas Andrews (1813-1885)

¿Detecta LIGO la materia oscura?

Hay terminología científica que gusta a unos, desagrada a otros, pero, al margen de eso, resulta tremendamente acertada para que cale en la sociedad. La materia oscura y la energía oscura, “dark matter” y “energy matter” en inglés, son dos buenos ejemplos de lo que digo. Fuera del ámbito profesional poca gente sabe lo que es realmente la materia oscura. Ídem con la energía oscura. Tampoco tengo claro que en el ámbito profesional la cosa sea distinta: hay mucha especulación y pocas pruebas. Sobre todo porque materia y energía oscura son conceptos que surgen para dar explicación a fenómenos observables cuya causa no podemos detectar porque no emiten ondas electromagnéticas, que es como hasta ahora nos hemos “comunicado” con el universo.

El eclipse de luna que salvó a Colón

Las estrellas han servido de guía a los navegantes desde tiempos inmemoriales. En alta mar, donde sólo el agua llena la vista hasta el horizonte, los únicos puntos de referencia son el Sol, la Luna y las estrellas. Algo similar ocurre en el desierto. Conocer bien sus posiciones y movimientos sirvió a los navegantes para hacerse una idea aproximada de dónde estaban sus barcos, cuando se hallaban en mitad del océano. Si bajamos en latitud, nuevas estrellas surgen por la línea del horizonte sur y la estrella polar va cayendo hacia la línea del horizonte norte. Este punto estaba muy controlado por los antiguos navegantes. Distinto era el desplazamiento en longitud, donde lo que varía es la hora local. En la antigüedad no había relojes precisos y hubo que esperar siglos para que los navegantes tuvieran controlada la longitud. Pero de lo que no hay duda era de que los navegantes conocían bien los cielos. Y no era raro que llevaran sus libros de tablas astronómicas en sus viajes.