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Stradivari, ola de frío en Europa: el mínimo de Maunder

Al famoso lutier Antonio Stradivari (1644-1737) le tocó vivir una época de frío extremo en Europa. Entre los años 1645 y 1715, el sol vivió uno de sus periodos de más baja actividad conocidos en relación con su actividad normal. La invención del telescopio astronómico en 1610 por parte de Galileo nos permite saber como las manchas solares, signos visibles al telescopio óptico de actividad solar, desaparecieron prácticamente durante ese mínimo solar, llegando a contabilizarse unas 50 manchas en todo el periodo, cuando lo normal habría sido observar unas 1.000 veces más.

ALH84001, la roca que creó una ciencia

Trabajar en la Antártida es muy duro. No sólo para los científicos. Para cualquier persona. Duro y peligroso. El viento frío castiga la piel. En tu mente debes tener siempre presente que no debes tocar nada metálico con las manos desnudas, sopena de sufrir terribles quemaduras. Nunca debe hacerse un movimiento violento. El Polo Sur es tan terrible, que enseguida puedes terminar agotado y desorientado. Y son precisamente las personas agotadas y desorientadas las que cometen los errores más graves. A menudo, errores fatales. Pero trabajar en la Antártida también tiene su recompensa y ese entorno tan duro bien puede revolucionar la ciencia con lo que tiene que decirnos. El 27 de diciembre de 1984, en la región antártica de Allan Hills, se ponía la primera piedra de lo que, posteriormente se convertiría en una nueva ciencia. Aquel día, Roberta Score encontraba la que, sin saberlo, iba a convertirse en la roca más analizada de todo el Sistema Solar: ALH84001, una roca de apenas 9 centímetros de grosor, un pequeño meteorito.

Los microondas no son peligrosos

Muchas de las dudas que los ‘no físicos’ preguntan a sus amigos físicos (lo sé por experiencia) están relacionadas con los microondas y su peligrosidad. Supongo que buena parte de culpa la tiene el que la gente sabe o cree saber que la palabra “radiación” está inextricablemente unida a la palabra microondas y a partir de ahí, la imaginación suple las carencias de información con mil y una hipótesis que nada tienen que ver con la realidad. Una de las dudas que más veces he tenido que responder como físico es si los microondas producen o no cáncer y por qué. Y siempre debido a la palabra ‘radiación’. Tan alarmante es esa palabra para la gente que carece de conocimientos científicos, que incluso las resonancias magnéticas nucleares ahora se llaman TAC, con el fin de no asociarlas con la radiación.

Apofis, el destructor

La noche del 19 de junio de 2004, Roy A. Tucker, David J. Tholen y Fabrizio Bernardi revolucionaban el Observatorio Nacional de Kitt Peak, en Arizona, EEUU. Acababan de descubrir un asteroide al que dieron el nombre provisional de 2004 MN4. Le perdieron la pista y la noche del 18 de diciembre de 2004, Gordon Garradd lo “redescubría”, desde su observatorio en Australia. Posteriormente se confirmaría que ambos objetos eran el mismo. Se trataba de un asteroide de un tamaño considerable (en aquella época aún por determinar) y perteneciente al grupo Aten, como se vio tras calcular su órbita. Los Aten son objetos NEO, Near Earth Object (Objetos Cercanos a la Tierra) que tienen la mala costumbre de atravesar la órbita de nuestro planeta.

Mercurio, segunda parte: Vulcano no existe

Hay 360 grados en un círculo, 60 minutos de arco en un grado y sesenta segundos de arco en un minuto de arco. Si trazo un círculo completo, deberé recorrer 360 grados para estar en el punto original. A finales del siglo XIX, los físicos tenían un problema bastante serio con Mercurio: su órbita no se ajustaba a los valores teóricos y no lo hacía por una diferencia de 43 segundos de arco por siglo: es decir, pasado un siglo, si el planeta debía estar en el punto 360 del círculo, se habría desviado 43 segundos de arco de ese punto. Apenas nada, pero un problema enorme debido a que se estaban aplicando todas las perturbaciones conocidas sobre la órbita de Mercurio. Se sabía la distancia al Sol, la distancia a Venus, a la Tierra y que no tiene satélites. Por tanto, su órbita debería estar bastante ajustada. Pero aquel pequeño error parecía insalvable.